sábado, 8 de febrero de 2014
Capítulo 12: ¿Te conozco?
(LEAH)
Pusimos al cachorrito en mi cama y cerré la puerta detrás de mí. Justin estaba en posición desafiante.
-¿No tienes que seguir pintando?
-Las paredes se están secando.
-Ah.
-¿Estás bien?Te veo un poco pálida.
-Será porque no he comido.
-¿Quieres que te traiga algo?
No quiero nada tuyo, pensé. Le di la espalda y fui a servirme algo. Tras unos instantes de vacilación, me siguió. Me empezó a dar vueltas todo y me tuve que agarrar a la barandilla. Unas manos sujetaron mi cintura.
-No me toques.
-Hey, tranquila.
Cerré los ojos deseando que todo dejara de girar. Los abrí de nuevo y sacudí la cabeza. Eso solo hizo que empeorara. Todo de oscureció y no podía ver nada. Chillé y caí al suelo e intentando refrenar la caída cogí su camisa y oí el sonido de la tela rasgándose.
-¡Leah!
Me colocó algo debajo de la cabeza.
-Ahora vuelvo.
Tardó unos segundos que para mí fueron larguísimos y regresó con un vaso de agua. Al contacto con el frío cristal, me sobresalté y derramé agua por todo. Me inclinó la cabeza y me obligó a beber.
-¿Mejor?
Poco a poco empecé a recuperar visión. Veía a Justin delante de mí, incluso demasiado cerca. Me recosté sobre mis codos e inspiré aire, parpadee varias veces. Vi que su camiseta estaba rota por la parte de delante y me sentí un poco culpable.
-¿Mejor?-repitió.
-Sí.
-Necesitas azúcar, vamos.
Me tendió la mano y me ayudó a levantarme. Comí un poco de helado y cuando acabé me preparé un té.
-Siento lo de tu camiseta.-dije sin mirarle a la cara.
-¿Que?Vaya... no me había dado cuenta.
-Lo siento.
-No pasa nada.- me sonrió amablemente.
Noté que mis ojos se llenaban de lágrimas de impotencia. Menuda tonta. Sonó el pitido del microondas y fui a coger el té. Aproveché para secarme disimuladamente.
-He acabado por hoy, volveré mañana.
Asentí. Una parte mía deseaba que se fuera y la otra pedía a gritos que se quedara. Supongo que es difícil alejarse de una persona con quien tenías una gran amistad, pensé. El portazo me sacó de mis pensamientos y me di cuenta que le estaba echando sal al vaso. Tiré la bebida por el fregadero y lo metí en el lavavajillas.
...
Sábado por la mañana. La semana había pasado muy rápida. Las clases de guitarra se habían suspendido a petición mía con la excusa de que necesitaba tiempo para estudiar. Había pegado carteles reclamando haber encontrado un cachorro sin embargo, no habían llamado. Mis padres habían accedido a que me lo quedara hasta que vinieran a por él. Y durante esos días me habia sorprendido a mi misma observando a Justin mas de lo normal. O no se daba cuenta o disimulaba muy bien. También desde que Vane había sacado el tema de como besaba, había tenido la urgente necesidad de hacerlo. Me relamía los labios constantemente y fantaseaba sobre los suyos. Hasta yo misma consideraba la opción de que me estaba volviendo loca. Pero eso, naturalmente, no se lo había dicho a nadie. Pero volviendo al presente, ahí estaba yo, decidiendo si ponerme un vestido azul con la espalda descubierta y ajustada o uno de color granate ceñido con cinturón. Decidí ponerme el azul con tacones plateados. Lo deje todo bien colocado en la silla. Aburrida, empecé a leer un libro que me habían recomendado y hasta ahora no había tenido tiempo de comenzarlo. Pasé toda la mañana leyendo, viendo la tele y aburriendome. Pensé en llamar en Justin un par de veces pero deseché la idea enseguida. Comí un poco y por fin, se acercaba la hora de la fiesta. No sabía porque estaba tan nerviosa, había ido a muchas pero sentía que esta iba a ser diferente. A las seis empecé a vestirme y a las siete menos cinco, Vanessa, a la cual yo había tenido el detalle de invitar, apareció en mi casa con un precioso vestido corto y nos marchamos a la casa de Jonathan. Cruzamos la valla que separaba nuestras casas. Llamé al timbre y esperamos un rato, antes de que nos abrieran.
-¡Leah! Que alegría verte de nuevo.
-Igualmente Jonathan.
Le di dos besos.
-Esta es Vanessa.
-Hola Vanessa. Soy Jonathan. Entrad por favor.
La casa no había cambiado desde la ultima vez. Habían mas luces, una barra donde se servían bebidas (la mayoría alcohólicas) y un DJ. El anfitrión se disculpó y fue a hablar con lo que yo suponía que eran sus amigos.
-¿Algo de beber Vivi?
-Un gin-tonic.
-Vale.
Fui a la mesa del bar y me senté en una silla, esperando a ser atendida. Había alguien detrás y antes de verle supe quien era. Un escalofrío me recorrió la espalda y deseé con todas mis fuerzas no ser reconocida.
-¡Nena!
-Hola Tyler.
Se sentó a mi lado y se inclinó. Su aliento ya apestaba a alcohol, si empezaba así no sabía como acabaría. Intentó besarme y me aparté justo a tiempo.
-Ey ¿Que te pasa?
-Nada.
-¿Sabes?Quiero hablar contigo.
-Pues habla.
-Aquí no. ¿Que tal si me paso por tu casa mañana?
-Como quieras.-respondí cansinamente.-me tengo que ir. Me esperan.
-¿Quien?
-Vanessa.
Huí de él, olvidando las bebidas. Busqué en la improvisada pista de baile a Vane pero no había ni rastro de ella. Al fondo, distinguí a Justin que parecía dirigirse hacia mi. Sin saber porque, me di la vuelta y entré en la primera habitación que encontré, eché un vistazo a mi alrededor, era el baño. Puse el pestillo y me senté en el suelo intentando calmarme. Mi corazón saltaba del pecho y un sudor frío me empapaba el cuello ¿Y ahora porque me sucedía esto?¿Desde cuando me ponía yo así por un chico? Tenía que aclarar mis sentimientos de una vez, no podía odiarlo y pensar en besarle, algo tenía que haber. Serían las hormonas que estaban revueltas. Me levanté, me guiñé el ojo para mi misma en el espejo y salí.
-¿Donde estabas?
-¿Donde estabas tú Vi? Te he estado buscando.
-Y yo. He visto a Justin.
-¿Y?
-Nada, pensé que querrías saberlo.
-En absoluto.
-Algún día dejarás de estar enfadada con él.
La fiesta discurría velozmente, los bailarines, cansados, bebían o incluso se drogaban. La mayoría de invitados se había marchado y solo quedaban unos 20. Me senté en el sofá bordeando un charco de vomito en la alfombra. Cerré los ojos para protegerme de la intensa luz y noté que una sombra se alzaba frente a mí. Los abrí de nuevo y parpadee varias veces para enfocar. Cielo santo. Justin estaba de pie enfrente mía, todo vestido de negro, incluyendo los zapatos y el pelo lo tenia despeinado. Tenía dos chupetones en el cuello y un rastro de pintalabios le recorría el hombro. Estaba completamente borracho pero intentaba no demostrarlo.
-¿Te conozco?-preguntó.
Me puse de pie.
-¿No me reconoces?
-No...¿Debería?
Se acercó a mi, entrecerrando los ojos, intentando adivinar quien era.
-¿Vicky?¿Danielle?¿Barbara?
¿A cuantas se había ligado?
-Negativo.-respondí.
-¿Leah?
Aguanté la respiración durante unos breves instantes mientras esperaba mi respuesta.
-No.
Apoyó una mano en mi pelo, acariciándolo y con la otra tiró de mi cadera para juntarme con él.
-No se quien eres, pero me gustas.
Y todo fue como si andara en cámara lenta. Quería alejarme pero no podía. Inclinó su rostro y me besó la mejilla. Bajó, lentamente, hasta la comisura de la boca. Sus manos exploraban mi espalda, enviando pequeñas descargas eléctricas y entonces sus labios conectaron con los míos. Fue como haber saltado desde un precipicio. Los latidos del corazón aumentaron hasta tal punto que pensé que estallaría. Mis manos se enredaron alrededor de su cuello, acariciando su cabello. Sus pestañas me rozaban los pómulos, dando una agradable sensación de cosquilleo. Me abrazó más fuerte y me mordió ligeramente. Esto no estaba bien, tenía que parar... Bajé mis brazos, pasando las manos por los hombros y los dejé reposando en sus bíceps. Me separé y jadee. Nos miramos y di un paso hacia atrás.
-Yo...me tengo...que...ir.
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Sinceramente, no se si seguir con esta novela. La causa es que cuando yo estoy toda una semana, escribiendo para subir un mísero capítulo y os pido solo UNA cosa y es que comenteis, nadie lo hace. Muchas veces tengo una semana mala, tengo examenes, problemas familiares y cuando consigo subir capitulo ¿Que pasa? las visitas disminuyen más y no tengo ni siquiera un comentario. siento echaroslo en cara pero necesito motivacion, saber que hay alguien a la que le gusta esta novela. cuando yo a veces me quedo sin dormir, acabando de escribir, vosotros al día seiguiente ni os molestais en poner un: sigue asi. son solo unos segundos para teclear dos palabras y enviar. Solo os pido eso. Por favor.
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vaya, lo siento cielo, no sabia que te sentías asi. Mis disculpas. Y espero que nunca dejes de escribir porque me encanta *-* BESITOS Y SIGUE ASI :D<3
ResponderEliminarGracias preciosa por comentar<3
Eliminarporfi nunca la dejes de escribir, yo no sabia q no te gustaba q no comentaramos, pero yo te mandaba un mensaje por tuenti, a partir de ahora te juro q comentare, pero porfavor, no dejes de escribirla, es preciosa :'(
ResponderEliminarGracias guapa<33 realmente necesito una motivacion para seguir escribiendo, saber que hay a alguien a quien le gusta :) este sabado subire 2 si?
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