domingo, 4 de mayo de 2014

Capítulo 21:¿Nombre? Justin Drew Bieber


(LEAH)
-Tienes razón.-asentí.
Me sostuvo la puerta para que entrara y cerró después de él. Un camarero nos atendió.
-¿Tienen mesa reservada?
-Sí
-¿A qué nombre?
-Bieber.
-Claro, acompañenme, es por aquí.
Llegamos a una mesa y nos sentamos.
-Ahora les traigo los menús. ¿Desean algo de beber? ¿Señorita?
-Agua.-respondí.
-Una cerveza.-contestó Justin.
Volvió al poco rato con unas carpetas con el menú y nuestras bebidas.
-Elige lo que quieras, pago yo.
-Pero...-protesté.
-No hay peros.
Fruncí el ceño y sonrió. Miré las hojas con la comida y elegí los más barato.
-Yo ya lo tengo.
-Y yo.
Volvió el señor de antes.
-¿Y bien?¿Que desean?
-Una ensalada.
-¿Solo?-interrumpió Justin
-No tengo mucha hambre.
-Leah, tienes que comer más, eso es muy poco.
-Y un filete de pollo.-acepté, desganada.
-¿Y el señorito?
-Chuleta de cerdo.
-¿Acompañado con patatas o no?
-Sí.
-Está bien, ahora se lo traigo.
Recogió las cartas y se marchó.
-¿Que has hecho esta mañana?-dije, cortando el hielo.
-Montar estanterías.
-Ah.
-¿Y tú?
-Nada, estudiar.
-¿Vino...ya sabes... Tyler... al insti?
-Sí.
-¿Te ha hecho algo?-se inclinó en la mesa.
-No...
E instintivamente me pasé la mano por el cuello.Esta mañana Tyler me había arañado la nuca con bastante fuerza durante un abrazo. Por suerte, lo tapaba el pelo.
-¿Segura?
-Sí.
Nos trajeron el pedido y comenzamos a comer en silencio. Cuando fui a coger el salero mi mano y la de Justin chocaron. La aparté rápidamente y mis mejillas ardieron. Era como si con el paso del tiempo, me hubiera vuelto más vergonzosa. Al conocerle, enseguida había confiado en él, había sido más atrevida y cuando salíamos era como si una Leah tímida ocupara mi lugar.
-Ten, sirvete.-dijo, pasandome el salero.
-Gracias.
Lo añadí y se lo di, para que se pusiera él. ''Quedan tres días para que esto acabe''-pensé, y eso me hizo dar cuenta de la realidad.''Tengo que aprovecharlo''. Crucé los cubiertos sobre el plato cuando acabé. Justin había terminado antes y apoyado en su barbilla con la mano, me observaba.
-¿Lista?
-Sí.
-¿Quieres algo de postre?
-No gracias, estoy llena.
Alzó la mano para que vinieran.
-La cuenta...
Puso un par de billetes en el platito metálico y nos despedimos. De nuevo, subimos a su moto y arrancó. Me agarré a su torso y apoyé mi cabeza en su espalda. Cuando llegamos, me pude fijar que el estudio era algo parecido a una casa, casi se podría decir que era un almacén, envuelto de una valla. Justin llamó a la puerta y esperó. Un hombre, que apenas pasaría de los 30 años, nos recibió con una sonrisa de oreja a oreja.
-¿Justin no?
-Sí.
Se dieron la mano.
-¿Y esta señorita es?
-Mi novia, Leah.
-Todo un placer.
Me dio dos besos.
-Pasad.
Lo que yo había considerado un almacén era en realidad una habitación grande, dividida en dos.
-Esta es la sala de captación insonorizada donde se graban las canciones a través de estos micrófonos.-los señaló-y se envía a la sala de control, donde está la mesa de mezclas, ordenadores, multipistas...¿Lo habéis entendido?
-Sí, he estado en una antes.-afirmó Justin.
-Bien, pues... ponte en la sala de captación, sientate en una silla enfrente de un micrófono.
Obedeció y esperó a las próximas instrucciones.
-¿Nombre?
-Justin Drew Bieber.
-¿Edad?
-19 años.
-¿Lugar de nacimiento?
-Canadá, Ontario.
-¿Instrumentos?
-Batería, piano, guitarra y trompeta.
-¿Qué canciones nos presentas?
-Heartbreaker y All that Matters.
-Coge la guitarra a tu izquierda y empieza.
Durante sus canciones, pulsó botones y movió palancas. De ahí, pasaba a su ordenador y editaba algunas cosas. Una vez acabó, se reunió con nosotros y vio los cambios que había hecho Scooter. Le enseñó los temas que había modificado, ponía diferentes sonidos de fondo que se complementaban y cambios en la ecualización. Durante varias horas, estuvieron grabando, comprobando y ajustando. A mi ya se me cerraban los ojos de puro cansancio.
-Esto es así Justin, ahora mismo, podemos firmar un contrato y publicar tus canciones al mundo, enseñarles a todos tu don o por otro lado, puedo destruir lo que hemos estado haciendo en estas últimas 6 horas y puedes marcharte a tu casa.¿Qué me dices?
Él se acercó a mí.
-¿Que me dices Leah?
Me frote los ojos.
-Creo que tienes que compartir tu voz con el mundo. Es preciosa y sería una egoísta si te dijera que rechazaras esta oportunidad. Firma.
Me besó tiernamente en los labios y me susurró un 'Gracias'. Scooter, sacó un papel de un cajón junto con un boli y se lo tendió. Lo cogió y la mano le tembló. Finalmente, firmó.